La higiene íntima es de gran importancia para mejorar y mantener la salud tanto para hombres como para las mujeres y la ropa interior es un aspecto clave. Sobre todo ahora que llega la temporada de primavera-verano dónde las prendas se ven un poquito más, como las tiras de los sujetadores o en el caso de las braguitas o tangas que no se marquen.

Y es que, en muchos casos se espera para cambiar la ropa íntima hasta que el desgaste es muy evidente, por ejemplo prendas agujereadas o rotas. Existen estudios científicos que han demostrado que conservar prendas íntimas deterioradas por períodos largos puede ser perjudicial para la salud, inclusive si se lavan de forma regular.

Respecto a lo anterior, lavar las prendas íntimas no siempre es igual a desinfección. Los especialistas sugieren que la ropa interior sea lavada con agua y jabón neutro. Otra opción es usar agua fría o tibia con detergente. Se deberá exponer al sol para secarse y evitar la presencia de microorganismos.

¿Cada cuánto hay que renovar la ropa interior?

Es habitual usar una prenda de ropa interior durante años sin atender a su estado, malformaciones, roturas de las costuras y deterioro. Investigadores de la Universidad de Nueva York afirman que las bacterias de la ropa interior no desaparecen tan solo con lavarlas, de modo que podemos estar usando durante años ropa lavada pero no limpia del todo, por lo que es recomendable no usar durante más de un año las mismas bragas o calzoncillos.

La ropa interior vieja que solemos guardar (porque nos resulta cómoda) para usarla sólo en casa o bien para tenerla en caso de que ninguna otra pieza esté limpia es la que debemos desechar cuanto antes, por el repetido uso que se ha hecho de la misma y para evitar cualquier problema de salud asociado a vestir ropa interior vieja.

Es por eso por lo que renovar la ropa interior cada temporada es un hábito higiénico necesario para evitar cualquier problema de salud.